Enviado del Vaticano rindió homenaje a las víctimas de AMIA

En el marco de una visita a la Argentina, el Cardenal Jean-Louis Tauran se reunió con autoridades del CJL y la DAIA

“Quisiera aprovechar esta ocasión para augurar un feliz año nuevo”. De esta manera comenzó saludando a la comunidad judía argentina quien se desempeña como Camarlengo y Presidente del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso de la Iglesia Romana, en una reunión con el Director Ejecutivo del Congreso Judío Latinoamericano (CJL), Claudio Epelman y el Vicepresidente del CJL y Presidente de la DAIA, Julio Schlosser.

“He celebrado el año nuevo con la comunidad judía en Roma, oportunidad en la cual me ofrecieron miel. Eso es muy sencillo pero es muy significativo. La bondad y la dulzura con la que se hace la miel son de esas cosas sencillas que tienen que servir como fuente de inspiración para las generaciones futuras”, manifestó quien anunciara al mundo desde la Plaza de San Pedro la elección de Bergoglio como Papa en 2013.

El encuentro transcurrió entre historias sobre la relación de católicos y judíos a 50 años de Nostra Aetate y la influencia del Papa Francisco. En este sentido, Epelman dijo que “una de las singularidades del Papa Francisco, es haber mantenido un vínculo estrecho con una comunidad judía antes de haber sido nombrado Sumo Pontífice. Por eso la figura papal trascendió el rol que ocupa como jefe de la Iglesia Católica para convertirse en un referente de la humanidad toda, pero con un cariño muy particular para la comunidad judía argentina”.

“Nostra Aetate representó para los judíos el inicio de un proceso de reordenamiento y redescrubrimiento de mucha historia en común entre judíos y cristianos. Hoy la Argentina se ha convertido, no por el Papa Francisco, sino por Jorge Bergoglio en su etapa de Arzobispo de Buenos Aires, probablemente en el corazón del diálogo interreligioso a nivel global”, expresó el director del CJL.

De la reunión también participó el Padre Miguel Ángel Ayuso, Secretario Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso. “Es un honor haberlos recibido en esta casa, la casa de la comunidad judía, como señal de fraternidad”, expresó Schlosser culminado el encuentro.